¿Del armario del hombre al de la mujer y viceversa?

¿Cuántas prendas del armario masculino han pasado al femenino a lo largo de la historia?¿Sabíais que los leotardos fueron inventados en el siglo XIX por un trapecista masculino? Jules Leotard los inventó para ejecutar con comodidad sus ejercicios sobre el trapecio. Luego se quedaron en una prenda casi exclusivamente infantil o femenina.

¿O sabíais que Luis XIV de Francia, conocido como el Rey Sol, era un consumidor habitual  de tacones en sus zapatos y que decretó un edicto prohibiendo su uso a personas que no fueran nobles?.

Si hay una prenda rey masculina que fue adoptada por la mujer (no sin dificultad y escándalo) son sin duda alguna los pantalones. Una adelantada feminista del siglo XIX Alicia Bloomer creó unos amplios bombachos para llevar debajo de un vestido más corto y cómodo de lo habitual. También se libraba de corsés, crinolinas, polisones y voluminosas faldas con miriñaques y apostaba por una moda para la mujer más cómoda, sana y racional.

La prenda fue criticada y ridiculizada ferozmente, llamando locas a sus pocas seguidoras porque permitían fumar a la mujer y la lanzaban al amor libre y el divorcio.

Pero el pantalón no se impuso hasta después de la Primera Guerra Mundial. Las mujeres tuvieron que ocupar los puestos de trabajo en fábricas de los hombres que estaban en el frente. El pantalón era una prenda necesaria por practicidad. Pero, después de la guerra las mujeres ya no quisieron renunciar a él. Les permitía montar a caballo a horcajadas, conducir automóviles, montar en bici y motocicleta y hacer los primeros deportes. Cocó Chanel fue una gran impulsora con sus creaciones de esa nueva mujer moderna e independiente.

Mujeres trabajadoras en plena guerra

Coco Chanel en sus primeras creaciones de pantalón.

 

El pantalón vaquero, prenda que seguro está actualmente en casi todos los armarios de mujeres del mundo, era un pantalón de trabajo masculino popularizado por Levi Strauss, hasta que esta misma marca sacó la edición              Lady Levi’s en 1934 para las mujeres trabajadoras de las granjas del oeste americano. El pantalón femenino se diferenciaba del masculino en un detalle: las mujeres tenían botones en la bragueta y los hombres cremallera.

Imagen: Levi´s Strauss

De ahí a que se convirtieran en un icono de la juventud americana en los años 50 y se exportaran a todo el planeta por medio del cine (James Dean) y la música rock (Elvis Presley) todo fue un paso.

Thomas Burberry creó el primer tejido gabardina para la lluviosa Inglaterra en 1880, pero su expansión fue también a raíz de la Primera Guerra Mundial. Los soldados británicos (sobre todo los oficiales) llevaban la prenda a las trincheras, por eso se llama «trench coat», y cuando la guerra terminó el excedente de tejido se derivó al público femenino que lo acogió con entusiasmo.

Imagen: Vanity Fair

El «smokinkg» , o prenda de fumar en su origen fue utilizada por los hombres para retirarse a fumar después de la cena y que el olor no perjudicara ni al fino olfato femenino ni al resto de la ropa. Era una chaqueta suntuosa, con puños y cuellos en terciopelo diferenciada del resto de la prenda.

Después de derivar en la prenda que ya conocemos fue utilizada por Marlene Dietrich en la película Morocco en 1930. También lo utilizó Katherine Hepburn, otra adelantada del atuendo femenino, pero no tuvo aceptación entre las mujeres hasta que Yves Saint Laurent realizó el «smoking» femenino en 1966 y su éxito fue tremendo.

Foto: Ives Saint Laurent

Atuendos militares

Ropa de motorista

Ropa de trabajo

Creo que no quedan ya prendas masculinas que no se hayan adaptado a la mujer

Foto: Jason Jean

Ahora estamos en la revolución de las prendas sin género, genderless, más allá de la moda unisex, es el viaje de vuelta  del armario de la mujer al del hombre, ¿creará tendencia real en la calle?

Pero eso ya es tema para otro blog.

Pablo Merino

 

 

 

30 comentarios en «¿Del armario del hombre al de la mujer y viceversa?»

  1. Me ha encantado la explicación histórica de las prendas que todos estamos acostumbrados a llevar como si así hubiera sido siempre. Me has dado una lección cultural que demuestra que la moda evoluciona a la par con la sociedad, por eso me asusta comprobar que prendas como la sudadera se introduzcan, en la actualidad, en nuestro armario junto con las camisas de satén, como si de una prenda de elegancia se tratara. Ésto sí es perder el horizonte, a mí juicio, claro…ja, ja,. Muchas gracias Pablo.

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    • Supongo que nuestros abuelos pensarían lo mismo del uso del pantalón por la mujer, no debemos cerrar nuestra mente a nuevas propuestas en la moda, eso sí una vez vista cada uno tiene su criterio y es muy libre de que le guste o no. Muchas gracias por tu interés.

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  2. Me ha encantado la historia tan bien escrita como sintetizada de la evolución de la ropa en hombres y mujeres. La moda evoluciona con el paso de los años, las necesidades de cada época y algunos sabios modistos han sabido plasmarlo en sus diseños. Genial!

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  3. Qué curioso descubrir el origen de tantas prendas que visto en mi día a día y sobre las que no había parado a reflexionar! Estoy de acuerdo con que no quedan prendas que adaptar al vestuario femenino y, sin embargo, estoy segura de que mucho nos queda por descubrir aún !!

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