Historia del sombrero 1. El sombrero de hombre.

En anteriores entradas del blog hemos hablado de la diferencia entre las distintos elementos que podemos llevar en la cabeza los hombres. Según su nombre son: gorro, boina, gorra, visera y sombrero.

                                                          Visera                                                                                           Boina

Como ya comenté gorro es todo aquel hecho en material blando, tejido como los bucket o de pescador o tricotado, de punto, como sería el clásico gorro de lana de invierno.

Gorro de lana

Cuando decimos gorra hablamos del modelo de beisbol americano tan popular y de tantas diseños y la visera es el modelo más español como la clásica de caza o de campo.

 

El Rey Felipe VI con gorra.

                                                       Mi padre con Miguel Delibes en una jornada de caza con viseras.

 

Sombrero es aquel que consta de copa y ala adornado por una cinta o similar y por dentro otra llamada cinta de medida. Si es de piel se llama badana y si es de tela suele ser de gros-grain o algodón.

El sombreros es necesario para protegernos tanto del frío como del calor, del sol y de la lluvia. En todas las culturas y épocas han existido pero, ¿de donde viene el clásico sombrero de cabalero tal y como hoy le conocemos?.

Para no alejarnos demasiado en el tiempo el atuendo del hombre hoy en día nace con la revolución francesa. El nuevo hombre que surge ya no utiliza calzas, culotes ni medias, tampoco pelucas, cuellos de gola, zapatos con tacón y hebillas o puñetas bordadas y no se maquilla ni usa joyas como en anteriores siglos.

                                                   

El nuevo hombre burgués lleva pantalones , chaqueta y chaleco y pañuelo al cuello antecesor de la corbata.

En cuanto a la cabeza usa el tricornio o el bicornio y aparece el abuelo de los sombreros actuales el sombrero de copa, copa alta, chistera o como dicen en Sudamérica galera.

El primero se realizó en Inglaterra en 1797 comenzando su popularidad en la década de 1820. El príncipe Alberto ayudó a ello como el ejemplo de la elegancia masculina luciendo el modelo en pelo de castor o también en seda.

El Príncipe Alberto junto a su esposa la Reina Victoria.

 

Pero el sombrero de copa fue desapareciendo en su uso diario por los caballeros de Europa y América, su costo ya que había que realizarlo a mano por sombrereros artesanos, dio paso a finales del siglo XIX a modelos más flexibles, hechos en serie, y más cómodos en su uso diario y el sombrero de copa queda relegado para las ceremonias oficiales, bodas y actos protocolarios hasta mediados del siglo XX.

 

Aparece el bombín como un sombrero de media etiqueta pero queda relegado a los banqueros de la city londinense, y en símbolo a posteriori del gentleman inglés.

La variedad de sombreros masculinos es mayor de la que esperamos y la lista de éstos son en función del país donde se fabrica y utiliza, el clima, la profesión y uso, etc.

Tenemos una muestra, que no todos , de  los que son:

Bicornio: aparece en la revolución francesa como el sombrero del nuevo ciudadano libre y su portador más famoso es Napoleón Bonaparte.

Tricornio: anterior a éste desde el siglo XVIII y que ha llegado hasta nosotros en su versión española como sombrero y símbolo de la Guardia Civil.

                               

Bombín: aunque nacido con otro fin como he comentado es parte fundamental del personaje de Charlot.

                                                                                                   

 

Chambergo: usado en Francia y España desde el siglo XVII que deriva del apellido del mariscal francés que lideraba la guerra contra España. Usado por los tercios españoles por los mosqueteros y que llega hasta hoy en los sombreros australianos o en los gauchos argentinos.

Imagen: detalle de «La rendición de Breda» de Velázquez con un personaje que mira al espectador con un chambergo.

 

Deerstalker: o sombrero para cazar ciervos. En Inglaterra se utilizaba en la caza del ciervo con visera delantera y trasera para que resbalara el agua y orejeras atadas arriba que se podían bajar para tapar las orejas del frío. Ha llegado hasta nosotros gracias a un personaje literario Sherlock Holmes.

Benedict Cumberbatch en el rol de Sherlock Holmes con su característico deerstalker

 

Fedora: el modelo por excelencia que tenemos en mente de un sombrero de caballero de fieltro. Apareció en 1882 en la obra de teatro «Fedora» y su protagonista , Sarah Bernhardt, llevaba este modelo. Actualmente su nombre a pasado a Borsalino, la conocida marca italiana que lo popularizó en todo el mundo.

               

 

Trilby: versión más pequeña del fedora, muy de moda en los años 50/60 del siglo pasado. Frank Sinatra siempre los llevaba.

 

Homburg: de fieltro con hendidura central, es una adaptación del fedora en Alemania. En el siglo XIX el rey Eduardo VII lo llevó desde Bad Homburg a Inglaterra y como esteta y referente de la moda que fue lo imitaron rápidamente la sociedad británica.

Dos versiones del clásico Homburg.

 

Canotier: el sombrero de la «Belle epóque», usado por los gondoleros de Venecia se exportó a Ámerica por los emigrantes italianos, hizo el viaje de vuelta a Europa. En paja, chato de copa y ala recta, el complemento del caballero «sportman». Usado tanto por hombres como por mujeres, Harold Lloyd o Maurice Chevalier fueros dos de sus célebres usuarios.

     

Escena de «El gran Gatsby»                                                              Maurice Chevalier con su inseparable canotier

 

Pork pie: sombrero en fieltro, bajo de copa y redondo y ala corta y ligeramente vuelta hacia arriba. Llamado así por su forma como el pastel inglés de cerdo, probablemente se utilizó un molde de pastel como horma en los primeros modelos. El modelo favorito de músicos de jazz y otros alternativos. Sólo para espíritus con personalidad.

T. Monk al piano con un pork pie

 

Bucket hat: blando, de tela cosido, sombrero de pescador masculino exportado al armario femenino, como ya contamos más extensamente en una entrada anterior del blog. Un fan de este modelo es Woody Allen.

Panamá: sombrero de paja toquilla de gran calidad que irónicamente se produce en Ecuador. Su uso por el presidente de los EEUU Theodore Roosevelt en la inauguración del canal y las fotos del momento junto con el legendario despiste geográfico americano hicieron el resto.

Theodore Roosevelt con un panamá

Si entramos en el mundo del folclore las variedades son infinitas desde el sombrero de cow-boy tejano, el sombrero charro mexicano, el tirolés de Austria y Suiza o el vueltiao colombiano nos da una idea.

               Cow-boys con sus típicos sombreros

 

Djokovic y Nadal reciben un sombrero vueltiao en Colombia junto con sus trofeos.

 

Solamente en el ejército español hay  más de 15 tipos de sombreros o gorros diferentes con su forma y su historia, pero eso ya es tema para otra entrada.

Con todo esto los hombres no podemos decir que no encontramos un modelo de sombreros, hay uno para cada uno de nosotros.

 

 

 

Pablo Merino

 

 

 

12 comentarios en «Historia del sombrero 1. El sombrero de hombre.»

      • Qué buen repaso a las clases de sombrero masculino! Considero que es una pena que en la actualidad no esté generalizada esta prenda entre los hombres, ya que constituye un complemento favorecedor en su limitada variedad de armario.

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        • Al final el sombrero ha pasado de un artículo para consumo de masas a ser para los que al menos para mí tienen una personalidad en su vestir al margen de modas y tendencias.
          Gracias por tu comentario.

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  1. Una maravilla de artículo. Mi pasión por los sombreros es gracias a vosotros.
    Yo creo que menos el de Napoleón y el tricornio, tengo todos.
    Los uso todos los días. Sin él, me siento desnudo. Un beso, chicos!!

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